En 1889, el ingeniero textil Francesc Bonet, aficionado al mundo del motor, diseño y construyó un vehículo de características muy especiales aplicando soluciones técnicas textiles.
En diciembre de 1889, Bonet solicitó una patente de "un coche movido por un motor de explosión" que le fue concedida para un período de 20 años.
Durante la primavera de 1890, Francesc Bonet siguió trabajando en su proyecto hasta terminar el automóvil triciclo que ilustra estas páginas, el primero fabricado en España y uno de los primeros del mundo.
El automóvil está propulsado por un motor monocilíndrico Daimler de 462 cm
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