En este libro, el autor nos desvela una actividad poco conocida en el ámbito de la fabricación de automóviles, como es la realización de carrocerías sobre bastidores y mecánicas de distintas procedencias.
En este sentido, el oficio de carrocero tiene algunas similitudes con el sastre de alta costura, que con algunas limitaciones puede vestir a sus clientes de acuerdo con sus deseos de exclusividad. Pedro Serra vistió algunos de los coches más atractivos de su época, desde los lujosos Rolls-Royce a los deportivos Aston-Martin.
Un capítulo especial está dedicado a los trabajos de Serra para Pegaso, tanto a sus creaciones originales como a las modificaciones de modelos previamente carrozados por otras firmas.