La revista italiana Ruoteclassiche dedicó al Fiat 500 la portada de su número 158, de febrero de 2002, destacando con grandes titulares: Chi ha una 500 ha un tesoro.
El motor fue desmontado por primera vez para una total revisión |
El cofre de reducidas dimensiones alberga el depósito de gasolina y deja espacio para una bolsa de viaje |
A pesar de que se construyeron más de 5 millones de ejemplares entre 1957 y 1975, el modesto y popular Fiat 500 se ha convertido en un pequeño objeto de veneración y, tomando al pie de la letra la afirmación de Ruoteclassiche, el propietario del 500 que ilustra este reportaje llevó a cabo su completa restauración sin escatimar en gastos, obteniendo el magnífico resultado a la vista del lector.
Con la caja de cambios fuera, puede observarse en detalle la acometida de la transmisión |
Todo el frontal fue desmontado para eliminar las partes oxidadas
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Gráfico mostrando la ubicación de los órganos mecánicos
El nuevo diseño de Dante Giacosa se planteó ante todo como un vehículo utilitario, espartano y de poca potencia, económico de comprar y de mantener, pero muy utilizable en ciudad y, con cierta paciencia, apto para recorridos de distancias medias. En todo caso, en Italia conoció un gran éxito desde la aparición de las primeras series y se convirtió rápidamente en una alternativa al scooter, al que superaba en habitabilidad, comodidad y seguridad, con una diferencia de precio relativamente poco importante.
El coche con sus nuevas aletas y frontal |
También los bajos necesitaron cuidados antióxido
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El primer modelo salió de fábrica con un motor de dos cilindros y 479 cc, que daba 16 cv a 4000 rpm, alimentado desde un depósito de gasolina con una capacidad de 21 litros. La evolución "D", a partir del bastidor número 182001, aumentó la cilindrada a 499,5 cc y la potencia a 17 cv, mientras que el modelo "F", que llegó a partir del bastidor número 824001 y del que se fabricaron más de 2 millones de ejemplares entre 1965 y 1972, sin variar la cilindrada conseguía llegar a los 22 cv a 4400 rpm.
El coche fue repintado en su color original |
Otro aspecto de los trabajos de pintura |
Un modelo con un equipo más lujoso apareció en 1968 con el distintivo "L", por lusso, empezando con el número de bastidor 1674691, con pocas pero significativas mejoras con relación al modelo de base, que afectaban sobre todo a la terminación interior, con asientos diferentes, moqueta recubriendo el suelo y un nuevo volante y salpicadero. La gama de colores se amplió al negro, el amarillo ocre y el rojo coral, permaneciendo invariable la dotación mecánica.
El coche con su flamante carrocería restaurada y pintada |
El compartimiento del motor, repintado y perfecto en todos sus detalles |
El 500 se despidió del mercado con la variante "R", por rinovata, qué empezó en 1972 con el bastidor 5096796. Al coincidir su aparición con el lanzamiento del 126, el cambio más significativo de la "R" afecta a su nuevo motor que toma prestado del 126 con sus 594 cc y 18 cv, que le permiten aventurarse hasta la cifra simbólica de los 100 kilómetros por hora.
El coche, de nuevo en carretera, disfruta de una segunda
juventud
El motor antes de ser desmontado |
El motor restaurado con su nuevo carter Abarth |
Detalle del motor en el que se aprecia el nuevo colector de escape |
Carburador y piezas Abarth para mejorar el rendimiento del motor |
Vista del motor con los colectores de escape |
Vista del motor con la caja de cambios y la transmisión |

El protagonista de nuestra historia se reúne con sus amigos

Un nuevo proyecto de restauración
en buen camino
de completarse
Conjunto motor-cambio de un
Fiat 500 que, con fines pedagógicos, deja a la vista
sus
órganos mecánicos que funcionan accionados por una
manivela
Bibliografía consultada
Manual original del Fiat 500
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Número especial de Ruoteclassiche, dedicado al Fiat 500 |