Uno de los intentos de la industria nacional menos
conocidos de los aficionados por conseguir la
implantación de un coche deportivo español surgió de
la iniciativa de Talleres Hispano Alemán de construir
un biplaza sobre mecánica Seat. Un lector de Al Volante nos habla de su coche, uno de los pocos ejemplares que se fabricaron del Mallorca.
Los Talleres Hispano Alemán obtuvieron el visto bueno de Colin Chapman para fabricar un coche con mecánica Seat inspirado en el Lotus Seven.
Fabricado en unos talleres cerca de Madrid, este ligero dos plazas, con clara vocación por el aire libre, podía estar equipado de las mecánicas más potentes del Seat 1430, en sus versiones de 1600 y 1800 cc, que procuraban unas prestaciones acorde con
su potencia y ligereza.
La prensa del motor de la época destacaba entre las
cualidades del Mallorca su estética llamativa, sus
buenas aceleraciones y sus frenos potentes, así como la
robustez de una mecánica de serie, con la ventaja de
la disponibilidad de piezas de recambio de la gama
Seat.
Los inconvenientes más citados eran el precio elevado,
las reacciones bruscas de una suspensión endurecida,
la falta de ajustes de los asientos, que no podían
moverse de una posición única, y una merma de la
visibilidad con la capota cerrada.
Entre 1971 y 1976 se fabricaron algo más de doscientas unidades que podían presentar aspectos exteriores ligeramente diferentes, dependiendo de la mecánica que se encontrara bajo el capó y de las opciones incorporadas, como faros antiniebla, llantas de aleación o parachoques.
En el coche, de eminente utilización deportiva, pueden viajar dos personas amantes del contacto con la naturaleza con poco equipaje y escasa proteccción contra el viento y la lluvia disfrutando de unas
buenas prestaciones, que pueden cifrarse (variando
según la mecánica que se monte) en una velocidad
máxima de 150 km/h y una aceleración suficiente para
alcanzar los mil metros con salida parada en algo más
de 33 segundos. A pesar de tener menos peso, el
consumo alcanza las cifras de las berlinas Seat
124/1430, en torno a los 9 litros por cien kilómetros
en utilización cotidiana. La rueda de repuesto ha de colocarse en el exterior y un arco de seguridad protege a los ocupantes en caso de vuelco.
La inspiración inglesa en la realización de la carrocería es evidente, pero hay otros detalles que atestiguan de los vínculos de Talleres Hispano Alemán con Porsche, marca a la que representaban en España, como el escudo del Mallorca, que reproduce el escudo de Porsche en el que se ha sustituido en la parte central el emblema de la ciudad de Stuttgart por el de la ciudad de Madrid.
Este ejemplar para restaurar está provisto de un techo duro.