As a young driver, I always sought after Porsches and Ferraris.
The Porsche came first in its well known coupe shape. It was a fabulous driver's machine I used hard in long distance journeys from Central Europe to my hometown in South Italy and never broke down.
Although some prefer 356s in its typically metallic grey German livery, mine was bright orange red with manual sunroof and extra headlights, very helpful in fast overnight travels, as standards were just average.
I bought this almost pristine second hand -it was first registered in 1958- in 1971, but sadly the car was stolen two years latter and never saw her again.
Nevertheless, the thief could not take away some fond memories I always relieve when I come across one of these unforgettable little friends.
Los Servicios Postales alemanes han dedicado al Porsche 356 Coupé
un sello de correos que reproduce fielmente este modelo
Cuando era un joven conductor, siempre acaricié la idea de tener un Porsche o un Ferrari.
El Porsche llegó primero en forma de cupé. Era un auténtico coche para conductores aventajados que usé intensivamente en viajes de larga distancia entre Europa Central y mi ciudad natal al sur de Italia, sin ninguna avería.
Si bien es cierto que muchos prefieren los 356 con su pintura gris metalizada, típicamente alemana, mi coche era de un brillante rojo anaranjado con el techo corredizo manualmente y faros supletorios de larga distancia, muy útiles durante rápidos viajes nocturnos, ya que los faros de origen eran de mediana potencia.
En 1971, compré este ejemplar, cuya primera matriculación databa de 1958, en un estado de origen casi perfecto, pero por desgracia me lo robaron dos años después y nunca volví a verlo.
Sin embargo, lo que el ladrón no pudo llevarse fueron mis afectuosos recuerdos que siempre revivo cuando me cruzo con uno de estos inolvidables amigos.